sábado, 12 de marzo de 2016

Segunda Obra: La Madrugá.

Entramos a hablar de una grande de todas nuestras procesiones, un clásico entre clásico que sólo podría ser superado por obras tan conocidas y extendidas como "Saeta", "Costalero", y/o "Callejuela de la O".


Al igual que en nuestra anterior entrada hablábamos de una obra considerada como introductoria, en ésta nos centraremos en lo que podría ser el plato fuerte, mejor servida en aquellos momentos en los que los costaleros creen ver un camino imposible de recorrer. Tras la dulce introducción de flauta, con el solemne acompañamiento ofrecido por trombones, barítonos y tubas, el silencio deja paso a una esperada apertura triunfal liderada por corneta, trompeta y clarinete.




Una obra que, de no haberla escuchado, disfrutarán y espero reconocerán en las más que cercanas noches de nuestra Semana Santa.

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